prologo
"Qué lindo que es soñar, y no te cuesta nada más que tiempo"
jueves, julio 28, 2011
Lula on Fire
martes, noviembre 30, 2010
Películas con olor a tipo
Antes que nada, ¿Recuerdan lo cruel que puedo llegar a ser? Me quedó la duda, no podía ser que no hubiera, y fui a averiguar si podía salir indemne de mi discurso superchamuyero y… Fíjense que sí :). No sea cosa que al Marqués le de por sacarse la espinita que le he clavado (que ya anda con ganitas) y se mande de una y sinmigo (ahí no hay vendetta, ahí directamente LO-MA-TO, al resto del mundo puede ir solo o acompañado por quien se le cante), qué joder.
Hecha la aclaración, arrancamos: todo comenzó con una injusticia, cometida para reparar otra injusticia. Me refiero, en concreto, a los Oscar: ¿Alguien me puede explicar en qué sentido “The hurt locker” (bodrio infumable proyanqui) es mejor película que “Sector 9” (simbiosis de apartheid y ciencia-ficción) o “Avatar” (una patada en la retaguardia de la invasión a Irak)? Y eso son sólo las que yo vi (¿“Preciosa”? dejame de joder, para amarga ya está la vida). Además, la dirigió una mujer, putéenme si quieren, pero la ecuación mina+película de guerra no me cuadra: ¿Alguien vio “K-19, el hacedor de viudas”? ¿Saben quiénes protagonizaron “Valor bajo fuego”? Con una mano en el corazón... ¿les gustó “G.I. Jane”? Si respondieron “no”, ya me comprenden, si tuvieron que googlear, también. Yo tengo mi teoría: tenían que reparar el haberle dado a Titanic (del mismo director de “Avatar”) la estatuilla que no merecía (rubros técnicos nadie discute, incluso mejor director, pero usar tamaña cantidad de excelentes recursos al servicio de una historia pedorrísima fue, como mínimo, pecado), arrebatándosela años después (el circo despiadado de Ben Stiller fue innecesario, fue patear a alguien que estaba en el piso, a sabiendas. Cero gracia nos hizo al Marqués y a mí). Ahora bien, dejemos de lado a James Cameron porque la intro ya es larguísima, yo no soy Axl Rose y esto es un teclado de computadora, no un piano de cola. Y yo estaba pensando en otra injusticia cinematográfica:
viernes, agosto 13, 2010
Mudanza Blogging
El tema es que debía esperar a un empleado específico para que me dejara todo configurado y listo. Para ir resumiendo, me creó una cuenta de gmail que, en su momento, gansa de mí, olvidé gestionar. Claro está que puse el grito en el cielo, pero fue demasiado tarde. Así que aquí estoy, tratando de unificar las cuentas, tratando de pasar todo de una a otra y tratando de no arrancarme el pelo, todo con un acérrimo fundamentalisma antiblogging en el regazo y creo que me llevará algún tiempo.
Cuando esté hecho, intentaré terminar uno de los 850000 borradores... si me dejan, jjjjjjjj!
domingo, julio 11, 2010
los na'vi no usan pantalones
domingo, junio 27, 2010
las andanzas (virtuales) del mostro con ojeras
miércoles, junio 23, 2010
Semana de Murphy
- Soñé con ratas, (en los juegos de azar es el número 89). Salió el 88.
- Mi compañera de turno está enferma en cama, ergo, estoy saliendo puntillosamente tarde del laburo todos los días.
- Hace mucho más de siete días que no he visto a mi jefa y realmente, realmente necesito hablarle.
- Me salieron ojeras, y no me quedan sexies como a Benicio del Toro, se ven horrorosas como las de Helena Bonham Carter. Y no se van.
- ¡Me olvidaba del postre!: Por alguna extraña razón, uno de mis sitios favoritos, a través del cual conocí mujeres maravillosas y aprendí acerca de verdaderas gladiadoras, y unas y otras tienen toda mi admiración, me vetó. Más precisamente, rediseñaron todo y en la remodelación olvidaron permitir el acceso a las usuarias registradas. Después de treinta intentos con resultado "Error en nombre de usuario y/o contraseña" probé, para mi gran fastidio, resetear mi clave: ¡Funcionó! Me llevó a completar mi perfil, bueno, un contratiempo menor... cumplida la demanda del perverso webmaster, entro a los foros. Todo bien, hasta que trato de responder... me pide ingresar, de nuevo... ¬¬... "Error en nombre de usuario y/o contraseña", ajá... mirá qué bien... ¬¬ vuelvo a la página de inicio: "ACCESO DENEGADO" y un código interminable lleno de warning, warning... y más fáquin warning... ¡¿What the hell...?! ¡Ahhh, mirá vos! Ahora resulta que soy un warning, sea lo que fuere... esa sí que no me la esperaba... Para qué seguir aburriendo con los mil intentos de días subsiguientes... Tuiter, Faisvuk y acá, abandonados a su suerte. Hasta que me cansé. Sí, señor, después de mucho pedalear, pasó lo inevitable: ¡se me salió la cadena! Después de un alarido de cavernaria frustración, me acordé de la genial Norma Aleandro en la película "Cien veces no debo" y, mientras oprimía CTRL y W al mismo tiempo, dije sus palabras mágicas:
"(Planeta)Mamá... ¡andate a la p#ta que te parió!"
viernes, junio 11, 2010
¡Llegó el In-brrrr-no!
Mi razón principal para odiar el invierno ha sido siempre el dolor que traía consigo, al menos para mí. Sí, dolor. Me dolía el frío, en cualquier parte del cuerpo que no estuviese escrupulosamente cubierta por varias capas de ropa (termino pareciendo el muñeco de Michelín de tan acolchonadita). Más de una vez he salido a la calle con gorro, bufanda hasta la nariz y guantes... y me dolían los ojos, juro que no es una expresión. Me faltaban unas antiparras, pero, ¿cómo las justificaba? Otro punto: sabañones. Ya a nadie le salían, a mí sí, con el primer frío, y a pesar de los guantes, mitones y manoplas (unos sobre otros) los nudillos me quedaban agarrotados, deformes y coloraditos, como los de algún monstruo de peli de terror clase Z, y se quedaban así hasta antes de Navidad, y no desaparecían ni con los más abominables, repugnantes y/o escatológicos remedios caseros que se puedan imaginar (solo la acupuntura acabó de una vez y para siempre con las manos de dragón). También en esta época quisiera tener al Marqués un poquito más gordito para dormir, en vez de presumir al delgado, atlético y musculoso espárrago friolento que ronca, me roba las mantas y me patea cuando duerme.
Y podría seguir horas así, quejándome del malestar que me causaba el invierno, y también recordando mis sueños rotos de mudarme a Río de Janeiro o a alguna parte en el sur del hemisferio norte, y vivir dos veranos por año. Si no sigo, es por la simple y sencilla razón de que, un día, todo acabó.
Sí, en medio del invierno de hace algunos añitos descubrí, gratamente sorprendida, que ya no necesitaba tres pantalones, uno encima del otro. De hecho, me resultaba intolerable estar en un ambiente calefaccionado. ¿Y cómo no sentirme de pronto con hambre voraz en invierno? ¿Acaso no hay que comer dulces, chocolates, mucha azúcar y fritos, porque el frío lo debilita a uno? No era mi culpa si, en vez de engordar, adelgazaba cada vez más. Sería por los litros y litros de agua que tomaba.
El día de la Independencia que nevó, yo, la otrora "chica Brrrr" del barrio, salí muy contenta a mi patio a hacer angelitos con zapatillas de lona (sin medias), una remera y un pantaloncito de jogging, chocha de la vida. "¡Pero no hace frio!" decía yo. Podrían haber hecho 40 grados bajo cero, pero para mí no. Estaba contentísima, al fin había aprendido a convivir con el señor Invierno. Tal vez podría vivirlo con normalidad, como todos...
Pero no. No había aprendido nada. Sólo se me había despertado un pequeñísimo inconveniente que traía consigo alguna que otra cosita con la que sí tendría que aprender a convivir, y sabrá Dios desde cuándo estaba ahí, y de cuántos de mis problemitas habrá sido responsable... Y buah... Por lo menos no sentí frío por tres años, algo bueno tenía que tener...
Parece que esta vez me dará tregua: no me tiemblan las manos, no tengo taquicardia, ni el hambre que arrasa con todo. Y he vuelto a ponerme tres pantalones. Sí, otra vez me duele el frío (de lo sabañones, ni noticias). Y eso es bueno, ¿o no?
(P/D: ¿Alguien tiene alguna idea de por qué, con el frío que hace, pasan publicidades como esta? ¿Tendrán algo de sádicos?)
miércoles, mayo 19, 2010
De amores y odios, parte 1: Mi Top Ten de canciones para cortarse las venas (con un CD)
Veamos:
Mención de honor: Cualquier cosa que escuche el Marqués. Puede notarse que sigo siendo marquesa, me da fiaca encarar una mudanza, pero estoy en la fase "avecestusolapresenciamerompesoberanamentelastarlipes". El otro día me vengué haciéndole oir el aria más famoso de Madamme Butterfly, hasta que, cual Vincent Van Gogh, casi se corta una oreja, con un DVD regrabable que estaba por ahí. Solo intervine porque no quiero ser la única que oiga los alaridos de Casper "in the middle of the night" (a excepción de los vecinos... la venganza es un plato que se sirve frío, es un riquísimo helado, pero es tema para otro día)
Puesto 10:Why does my heart feel so bad? : Y le perdoné la vida solo por ser parte del soundtrack de mi película más favorita , de lo contrario, (pulgar abajo) ¡ñic!
Puesto 9: The end + domingo a la tarde + solo en casa = Nooooooooooooo!!!!!
Puesto 8: Imagine "You may say I'm a dreamer" Eeesssssssssteeeeeeeee, eemmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm, sabés que no?
Puesto 7:Inundados, de Paralamas ¿Alguien le prestó atención a la letra?
Puesto 6: y, ya que estamos, el aria de Madame Butterfly, "Un bel di vedremo" Es inevitable, siempre lloro, así lo oiga por accidente... ¿En qué estaba pensando Puccini?
Puesto 5: Una que sepamos todos, "Unicornio azul". No hay link, ni falta que hace.
Puesto 4:Mother. Pink Floyd es LA banda inglesa deprimente por excelencia, pero mi mayor razón de odiar esta canción en particular es el miedito de convertirme en una de esas...
Puesto 3:Karma police y cualquier porquería de ese disco de Radiohead, los Pink Floyd de los '90
Puesto 2:Somewhere over the rainbow: para esta es mejor usar un DVD: "Finding Forrester" o "50 first dates", da igual, está en las dos bandas de sonido.
Puesto 1 (por varios cuerpos...):Bedshaped: Keane es el Radiohead de los '00(si me lee mi cuñada me asesina, lo que sería suicidio asistido...)
Buah... es todo, gracias a Dios. Próximamente habrá un top ten en las antípodas de este.
Si hay alguien ahí, cuéntame... ¿hay alguna canción que odies?
martes, enero 19, 2010
Sensaciones del verano
Olor a charco sobre pavimento caliente: Después de un tormentón pasajero. O no tan pasajero, si es el año de la corriente El Niño.
Dolor de cabeza por comer helado: ¡Sarna con gusto no pica! Pero, cómo duele...
Dolor de cabeza por insolación:"¡Pero! ¿No te pusiste sombrero?" "Sí, pero me lo saqué porque todos te miran (grrr)." Francamente, envidio a mi vieja, capaz de ponerse un stetson negro sin ningún pudor y permanecer inmutable cuando le gritan:"¡Doña Bárbara!"
Sensación del viento cortándote la cara: Esa es para los afortunados que lloran todo el año que no tienen plata y los findes largos y vacaciones no les ves ni el pelo. Y encima se quejan de la arena en la ropa. Má sí, que vayan a freir churros al Planetario, gatafloros...(es mi envidia la que habla, cómo extraño la playa!!!!)
Vaho que te golpea en plena jeta: Si no tenés un acondicionador de aire con timer, es el precio que tenés que pagar por la osadía de pasar el día en otro lado (porque, si lo tenés, timer o no timer, todos, desde tus compañeros de primaria que reencontraste en Facebook antes de recordar por qué te juraste no volver a verlos, hasta tus primos en tercer grado con los que tu abuelo te obligó a jugar una vez, sí, una sola, porque quería hacer las paces con su hermano y, jamás sabrás por qué, tenía que llevarte, están adheridos al suelo de tu morada y no los sacás ni con la policía). Así vuelvas de madrugada, ESE calor inmundo te estará esperando para noquearte en cuanto abras la puerta de la casa-horno. No hay ventanas , ventiladores ni revistas que alcancen. Para el bebé, a mí me da igual.
Mayonesa: De ave, de atún, ensalada rusa, como aderezo de un sanguchazo... todo vale a la hora de esquivar aquel artefacto encastrado a un caño que sale de la pared azulejada (o tratar con él lo menos posible), que tanto gustamos de castigar (aunque más no sea para calentar el café) en invierno, cuando extrañamos y rogamos por un veranito de San Juan que nos traiga algo del mismo calor que luego amamos odiar (yo no, AMO el verano) y la salsa fría más popular nos viene como anillo al dedo para tal menester. Salvo que uno sea diabético o tenga el colesterol elevado (aunque ya hay productos especiales), en niguna heladera que se precie puede faltar un frasco, doy-pack o sachetcito, de huevo pasteurizado, de soja, con aceite de oliva, mezclada con mostaza, con ketchup, con aceitunas negras (mi favorita). Y próximamente: Helado de mayonesa a la crema!!!! No digan que no avisé.
Tengo más. Pero acá hay un señor a quien el único calor que se banca es el del pecho de mami. Se nos vemos